21/09/12 Cine, Reseñas de cine
Castigo, de Joseph Kahn

Uno de los grandes problemas actuales que se repiten en las generaciones más jóvenes es el déficit de atención. Mal moderno, signo de los tiempos, esta clase de trastorno se debe a la multitud de estímulos que hay ahí afuera, haciendo que concentrarse y prestar verdadera atención sea cada vez más difícil. Ahí está la clave de Detention, una película hecha a contrapelo de todo, con la cultura pop como único objetivo, justificación y razón de ser. “Desconcertante” es la palabra que mejor define a esta pequeña gran rareza, incomprendida por gran parte de la crítica, aplaudida por el público joven. Rabiosamente moderna, la segunda película de Kahn –confeso irresponsable de Torque– tiene tantos giros en la trama, cambios de género y líneas argumentales abiertas que sorprende, atonta, sobreexcita. Una película hecha a medida de una generación con un breve período de atención: cada cinco minutos Detention es otra cosa, mezclando con absoluto desparpajo géneros, humores, estilos y referencias, transformándose en la quintaescencia de la cultura pop. Si en Nowhere, Gregg Araki descuajeringaba a John Hughes a partir de Beverly Hills 90210 y V, Invasión extraterrestre, Kahn lo hace desde la absoluta anarquía, resignificando su propio universo referencial. En criollo: en los primeros diez minutos de Detention se reconocen decenas de homenajes a estudiantinas norteamericanas de los últimos treinta años, de Experto en diversión a Cita con el peligro, todas aunadas por el acabose del johnhughesismo: El club de los cinco, en ese castigo o detención del título, que servirá como disparador de cientos de nuevas líneas argumentales, en una escalada hacia el dislate absoluto, el nirvana pop. La excusa del asesino à la Scream –y su sincera regurgitación– es el comienzo de esa explosión: El duro, Bronson Pinchot, Donnie Darko, C+C Music Factory, todo forma parte de una voraz demoledora de referentes, explícitos o no. Marcianos, viajes en el tiempo, intercambio de cuerpos. Estamos ante una nueva forma de entender el cine, cercana al Scott Pilgrim de Edgar Wright o La piedra mágica, de Robert Rodriguez. Algo se está gestando ahí afuera. La revolución nos va a estallar alegremente en la cara. Conviene estar preparados. / Pablo Conde
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Castigo (Detention)
De Joseph Kahn
Con Josh Hutcherson, Dane Cook y Spencer Locke












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