19/10/12 Cine, Reseñas de cine
Chicas en conflicto, de Whit Stillman

Whit Stillman regresa a la dirección en una curiosa comedia musical para ironizar una vez más sobre el american way of life. / Por Pablo Conde
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Con Metropolitan (1990), Barcelona (1994) y Los últimos días del Disco (1998), Whit Stillman había logrado una trilogía con una fuerte impronta personal. Películas de personajes atrapados en los devaneos y devenires de clases sociales de media-alta para arriba, con problemas burgueses pero no por eso menos sufridos, siempre cuestionando –o evitando pavorosamente hacerlo– su estatus presente y, sobre todo, el futuro. Usualmente emparentado temática y estilísticamente a Jane Austen –realismo y crítica social, diálogos ingeniosos, mordaces–, Stillman tiene absoluta conciencia de que su universo autoral está ante y por sobre todo, poblado de personajes y que ellos son el comienzo y el fin de todas sus aventuras cinematográficas. Su cuarto largometraje, Damsels in Distress, lo devuelve al ruedo tras trece años de un silencio revitalizante. Si de algo sirvió esa ausencia –mitigada por tres proyectos truncos, entre ellos un guión en el que adaptó dos novelas de Austen–, fue para que Stillman deje de ser un hombre quieto y le imprima a su personal visión del mundo una impronta inesperada: sí, aquí y ahora, los personajes del bueno de Whit no solo hacen gala de ese ingenio (wit) que sugiere su nombre, sino que también bailan y cantan, demostrando que sus chicas también quieren divertirse, con el screwball como credo.
Estamos frente a una inusual estudiantina jugada en dos tiempos: por un lado, su firme anclaje en un presente de azarosa geografía; por otro, esa forzada necesidad que tienen sus conservadoras protagonistas de accionar como si estuviesen viviendo en un pasado que, indefectiblemente, tiene que haber sido mejor. En palabras del propio Stillman, sus chicas “están tratando de crear un mundo retro: su utopía es recuperar el universo de los musicales de Audrey Hepburn, Grace Kelly y Fred Astaire”. Y qué mejor que hacerlo cantando y bailando. Entre coreografía y coreografía, un mundo de principios, teoremas y prácticas cuanto menos llamativas, autoimpuestas por una cofradía femenina que busca rescatar los buenos modales, el feminismo y las ganas de vivir, con los métodos más inesperados. Así es como aparece el tap como terapia anti suicidios, las donuts como curadoras de la depresión y las relaciones sentimentales como panacea universal. Preocupadas, hiperactivas, altaneras, locuaces, instruidas, estas damas tienen en claro que los conflictos se resuelven con la acción. El desafío final está ahí, en los créditos, con el inevitable ritmo de la Sambola. Bailar o no bailar, un simpático –e inesperado– desafío arrojado a nuestros rostros por un sonriente y despreocupado Whit Stillman. Habrá que recoger el guante o, en este caso, los zapatos de baile.
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Chicas en conflicto (Damsels in Distress)
De Whit Stillman
Con Greta Gerwig, Adam Brody y Analeigh Tipton












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Totalmente de acuerdo con el artículo; se agradece encontrar a un crítico que entienda el espíritu de las películas de Whit Stillmann. Me gustaría saber si “Chicas en Conflicto” se estrenó en Argentina. Aquí en España ha estado desaparecida, yo la he tenido que conseguir en dvd.
Un saludo