17/12/10 LANZAMIENTOS
Kanye West - My Beautiful Dark Twisted Fantasy
Si los grandes artistas de la grabación son aquellos que descubren cómo lograr el mejor resultado en un disco con los elementos que tienen a su alcance, el caso de Kanye West es hoy prácticamente único en su especie: quien alguna vez fuera apenas un productor de hip hop igual al resto de los mortales, hoy tiene el mundo en la palma de su mano. Lo que quiere, lo consigue, haciendo que su abanico de recursos se abra al máximo, 360 grados, dejando de ser un abanico para transformarse en el círculo de confianza más grande del planeta. Mientras en 808s & Heartbreak (08), su disco anterior, Kanye se recluía dentro de sí mismo y ahogaba las penas amorosas con un único recurso, el autotune (también hay algo fascinante en ver a un gigante en la intimidad), en My Beautiful Dark Twisted Fantasy decide finalmente hacerse cargo de su lugar de súper estrella más allá de las palabras (en el arte de declarar hace rato que es el número uno), y usa todos los recursos que tiene a su disposición, es decir, el mundo entero. Un disco maximalista, hermoso, oscuro y retorcido que contiene setenta minutos de música a lo largo de trece temas muy diversos: los hay de seis, siete y hasta nueve minutos, con una infinita lista de invitados (Fergie, John Legend, Jay-Z, Raekwon, Kid Kudi, la revelación Nicki Minaj, ¡Bon Iver!, tanto juntos como separados), y también de un minuto y medio, como intervalos, compuestos para piano y cello. ¿Una excentricidad? Sí, evidentemente es la obra de un artista excéntrico (¡costó tres millones de dólares!), pero ¿puede no serlo con el nivel de fama y, por ende, de presión, que soporta sobre sus hombros? Pocos han sabido manejar esa excentricidad (que es indispensable para mantenerse en ese lugar) con tanta cintura, y para muestra bastan apenas dos ejemplos: la desopilante relación que Kanye logró con sus dos millones de seguidores de Twitter, y el proyecto GOOD Fridays, donde cada viernes edita un nuevo tema que se puede descargar de manera gratuita, mediante el cual fue adelantando parte de este disco y haciendo algunos cambios de acuerdo a la reacción del público. Un delirio de grandeza deja de ser tal cuando el responsable es efectivamente grande. Kanye acaba de mandar un mensaje, anoten: en el mundo del pop, no hay nadie tan grande como él. / Lucas Garófalo
(Universal)











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