15/06/12 Libros, Reseñas de libros
Retromanía, de Simon Reynolds

En su nuevo ensayo, el crítico inglés le toma el pulso a la cultura pop de los últimos años. / Fernando De Leonardis
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Para muchos, el rock era un viejo senil que estaba momificado en el museo de arte analógico y fue secuestrado por los villanos Mp3 y www. Y ahora que, cual zombie, deambula por autopistas informáticas como YouTube y gira en círculos por el iPod, el cincuentón Simon Reynolds se preocupa por su futuro. Para el crítico musical británico, la década de 2000 estuvo inmersa en una retromanía cultural: una constante alusión a las manifestaciones del pasado inmediato, de las que se nutre. Para legitimar esta presunción, escribió este libro que pretende explicar los “cómos” y “porqués” de la actual “fase histórica” que estaría atravesando la “cultura pop”. Y dentro de lo “pop”, se abocará específicamente a reflexionar sobre el devenir de la música “rock” y sus territorios lindantes (electrónica, folk, etc.).
Por momentos, Reynolds se revela marxistoide (“la cultura, en tanto superestructura de la base económica…”), de ahí que adscriba los hábitos culturales a los cambios estructurales, vinculando los modos de producción, distribución y consumo de la producción social capitalista actual. Así, el consumo de música vía iPod alienta la escucha fragmentaria (y ya no de canciones sino de partes de una misma canción); esa modalidad de consumo es propiciada por los mecanismos de distribución (Internet); la distribución responde a un tipo de producción, que a su vez se corresponde con el paradigma tecnológico en boga (la informática). El autor, que se reclama “modernista acérrimo”, postula que “la historia debe tener un tacho de basura; o de lo contrario la Historia será un tacho de basura”, aludiendo a la cantidad de bits&beats que circulan por Internet.
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Para el crítico musical británico, la década de 2000 estuvo inmersa en una retromanía cultural: una constante alusión a las manifestaciones del pasado inmediato, de las que se nutre.
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Según el autor de Retromanía, la cultura pop rebosa de información sin clasificar que se almacena en el ciberespacio; la memoria retro es inmediata y está a un clic de distancia, colgada en ese lugar no-lugar llamado Internet. Reynolds, que se nutre de y remite al universo simbólico de los estudios sobre la posmodernidad (“pastiche”, “cita” y “nostalgia”: tres palabras-llave que circulan a lo largo del texto), acuñó el término “hiper-estasis”, en tanto combinación de “velocidad y parálisis”, para referirse al estado de la “cultura pop” en los primeros años de este siglo: el pasado que inunda con sobreinformación inmediata el presente, donde reina la música postproducida: la cita que se alimenta de la cita de la cita que nunca se cita… De ahí que los años 00 resultaran un “páramo” del que no emergió “una sola forma nueva de música” sino “música recombinada” que no se preocupa “por citar, mencionar y ni siquiera referenciar”. Precisamente, el procedimiento que empleó Reynolds para construir su artefacto textual.
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SIMON REYNOLDS
Retromanía
(Caja Negra)
447 páginas. Traducción de Teresa Arijón












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