5/10/12 Música
Elysium, de Pet Shop Boys

Si hubiera que apropiarse de un slogan para la música disco tendría que ser carpe diem, disfruta el presente, que también se aplica a la versión hi-NRG de los Pet Shop Boys, esa de hits como “Domino Dancing”, “Paninaro” o la que dominaba Yes, su anterior álbum. Este nuevo trabajo retoma la otra vertiente, menos festiva.
El fuerte de Tennant y Lowe son esas pequeñas gemas pop, serenas y melancólicas, que nunca levantan más del mid tempo, una capacidad demostrada por el disco hipercalmo de “Loves Comes Quickly”, “Being Boring” o “West End Girls”. Ese es el estado de ánimo y el horizonte melódico que plantean los primeros dos tracks de este álbum: por un momento, son los PSB retornando al estado de gracia de Please o Behaviour, su mejor época. Con 58 y 53 años, Tennant y Lowe decidieron volcar su fina ironía y capacidad de observación sobre la vejez y la muerte. El mejor track del disco, el housy “Leaving”, que lo abre, puede entenderse como una ruptura amorosa pero es, en verdad, la despedida a un ser querido. Lo mismo que “Requiem in Denim and Leopardskin”, que cierra el álbum. Pero no todo es lamento y decrepitud. También presentan el otro lado del espectro: en “Ego Music”, Tennant asume con una precisión atroz la voz auto celebratoria de una nueva estrella (“Soy un artista con una visión humanitaria…”). “Hold On”, aparentemente basado en una melodía de Haendel, suena como una parodia de la canción optimista que quiere ser. Cuando el grupo vocal The Waters se hace cargo de las voces, ya parece el tema central de un musical de Broadway. A pesar de sus curiosidades e ingenio ninguna de estas tres canciones funciona realmente. Lo mismo puede decirse de “Winner”, un track con calculada vocación de himno que se usó para los Juegos Olímpicos de Londres. Es en el instante en que el tempo baja y gana terreno el estado de ánimo contemplativo y otoñal cuando sale lo más atractivo de este disco. Lo mejor de los PSB aparece cuando el carpe diem deja lugar al memento mori (“recuerda que eres mortal”) y a un tono introspectivo acorde con ese sentimiento. Las canciones Low-NRG tienen su propia forma de hacernos disfrutar el presente. / Hernán Ferreirós
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