6/12/10 Música

La fe de Fidel


  

Después del éxito arrollador de International Love (08) que terminó de empujar al reggae local hacia su pico de popularidad, Fidel Nadal vuelve con Forever Together, un disco en el que profundiza el costado positivo y amoroso que le valió la fama.

Entrevista Nazareno Brega

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El contragolpe es el arma letal de Fidel. Como Rafa Nadal, hoy tenista número uno del mundo, Fidel se defiende mejor que nadie y espera paciente la oportunidad de atacar. Cada vez que se le mencionan algunas palabras clave, ya sea reggaetón, religión o autotuneo, Fidel se cierra como quien intuye una posible agresión y activa un mecanismo preventivo. Apela a la desconfianza y no le gusta mostrarse frágil, como si en todos estos años de ruedo se hubiera cruzado más de una vez con “gente que no”. Pero Fidel abre el caparazón en Forever Together y se muestra vulnerable en la emocionante canción que da nombre al disco, donde encuentra cómo seguir adelante tras la muerte de un ser amado, y también en la radiante Todo vuelve a su lugar, que le regala esperanza al recién abandonado. Fidel repite incansable que nunca pierde el optimismo y, cuando ya no necesita defenderse, ataca raudo –propio de quien asegura componer canciones en “más o menos veinte minutos”– con golpes letales como “la música no tiene apellido”, una frase 100% maradoniana. Sus rimas ligeras y contundentes se potencian sobre la solidez de las “bases chiclosas”, una imagen que él mismo usa en el disco. Forever Together reboza de canciones contagiosas con rimas pegadizas, como Te robaste mi corazón, La otra noche, Al country o Picadura de avispa, que le sacan gravedad y le aportan una mirada alegre a cualquier tema, sean rupturas amorosas, diferencias sociales o épica recitalera. Fidel redobla la apuesta después del abrumador éxito de International Love (08) y va por todo con Forever Together. Se tiene fe. Y le sobran razones.
N.B.

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ENTREVISTA > En un rato viajás para tocar en Puerto Rico. ¿Cuándo vas a presentar acá Forever Together?

Fidel Nadal: Estoy de gira desde junio, ya fui a varios lugares. Toqué en España, Estados Unidos, Colombia, México, Venezuela. Ahora vuelvo a Puerto Rico. Supongo que el disco lo presentaré acá en un par de meses, todavía no sé cuándo. Y a partir de ahí, voy a tocar por todos lados y ya agregar los temitas nuevos a la lista.

¿Por qué cambiaste de productor y dejaste de trabajar con Ezequiel Araujo?

A Ezequiel no lo encontraba por ningún lado. Yo quería seguir trabajando con él, pero se me complicó encontrarlo. Los tiempos apremiaron y hubo que seguir adelante. Y ahí fue donde llegó Chucky De Ípola con Ignacio Deaubeyzon.

Cuando hablás de los tiempos, después de una etapa donde editaste varios discos por año, ¿todavía tenés esa urgencia por sacar discos?

No. Tardé casi dos años en sacar International Love. Y esta vez también habían pasado casi dos años del anterior. Sentí que ya era hora de hacer un disco nuevo.

En Forever Together llama la atención que la mayoría de las canciones hablan de rupturas amorosas, pero siempre mantenés una mirada muy optimista.

A mí siempre me gusta mandar un mensaje positivo en las letras, más allá del tema que traten. Pero tampoco tengo un plan preestablecido. Las letras van saliendo cada una para su lado. Y yo las sigo más a ellas que ellas a mí.

¿Por qué encaraste por el lado del desamor? Desde el corte Te robaste mi corazón, La otra noche, Al country… Son todas canciones que hablan de relaciones rotas.

No sé por qué sucede. No me doy cuenta. Las canciones me salen así.

En este disco también hablás más de vos, de cosas puntuales de tu vida. Abrís una puerta a tu intimidad para quien te escucha.

No, no… Algo mío siempre se mete en las letras. Y a veces puedo basarme más en alguna historia personal. Pero en general para escribir una sola letra me inspiro en muchas cosas que veo y otras que me pasan y después mezclo todo.

Tenés una cadencia muy particular para rimar. ¿Cómo componés? ¿Empezás por un tema, una idea, o preferís ir acomodándote al sonido de las palabras?

Más que nada trato de aprovechar la espontaneidad. Y de ahí en más, les voy dando forma. Lo primero en las letras casi siempre es la espontaneidad. Después, uno puede ir llevándolas más o menos para el lado que quiere.

Y ese trabajo de pulir las letras, ¿cuánto tiempo te lleva?

Más o menos veinte minutos.

¡Con razón sacaste tantos discos! En una época estabas muy desencantado con el rock y el reggae de acá. Ahora parecés estar más cerca de la escena de reggae local y editaste un disco producido por un ex Los Piojos y tecladista de Andrés Ciro y Los Persas. ¿Qué cambió?

Me ha tocado adelantarme a los tiempos de Argentina. A veces la gente en primera instancia no se engancha tanto. Cuando me largué como solista con el soundsystem y todo eso, acá la gente todavía no se prendía. Pero de a poco eso fue ganando adeptos y hoy por hoy a la gente ya le gusta. Creo que a medida que va pasando el tiempo van aceptando más lo que hago.

¿Cómo ves al reggae de acá? ¿No creés que hubo una evolución? Ya no sólo se imita al roots clásico…

Creo que Argentina ya tiene su estilo de hacer reggae. Pero es un estilo muy diferente del que se hace en el Caribe y en otros lugares. De a poquito, el reggae acá fue encontrando su aceptación, su consagración y su propio estilo. Las bandas se han ido afianzando con el tiempo. Y ya hace muchos años se demostró que el reggae en español escaló muchas posiciones en todo el mundo. Y Argentina ya no es la excepción.

Vos viajaste mucho y tu música no tiene tanto que ver con el resto del reggae argentino. ¿Con el sonido de qué lugar te sentís más identificado?

Creo que a la gente de acá le ha gustado bastante lo que hago yo, ¿o no?

Sí, pero no te hablo de la gente, sino de una escena musical.

Si vos me escuchás, enseguida salta a las claras que soy de Argentina. Pero como a mí me gusta el reggae, Jamaica sería el summum. Es la cuna del reggae y donde se hace más música de ese estilo. Obvio, ese es uno de mis lugares preferidos y es donde están mis artistas preferidos. Después, está buenísimo, por una cuestión de cercanía, todo lo que pasa en el Caribe. Me siento más cómodo con esa zona.

¿Por qué quisiste trabajar con DJ Blass que es una persona más cercana al reggaetón?

Sí, ¿y qué pasa?

En este disco no tenés demasiados invitados y Dj Blass es el que más presencia tiene. ¿Por qué lo buscaste?

Él es un productor invitado. También invité a dos cantantes: I Nesta, de Panamá, y Jah Favio, de Guadalajara. DJ Blass me produjo cuatro temas. Un amigo me dijo que tenía que ir a trabajar con él, que era muy bueno. Me aseguró que me iba a llevar muy bien y que podía salir algo interesante de nuestra mezcla. Fui a buscarlo y le conté que tenía la intención de trabajar con él. Me mostró las cosas que hacía, las músicas que tenía. Yo le dije más o menos qué quería, él hizo unas músicas y yo me largué a cantar encima. Más allá de que me gusta mucho el reggaetón, nunca fue mi objetivo hacer reggaetón. Yo hago reggae, él se dio cuenta, me mostró músicas que me gustaban y creo que el resultado, al menos para mí, fue muy bueno. Quedé muy contento.

En su momento, la cumbia era la música más popular acá. Vos te acercaste al género por Pablo Lescano. Pero hoy la cumbia está perdiendo lugar con el reggaetón. ¿Cómo ves a ese género?

No sé, yo creo que la cumbia es lo más masivo que tenemos en la Argentina. La cantidad de bailes de cumbia que hay en el país no creo que se compare con ningún otro estilo. Están por todos lados. Del reggaetón a mí me interesan algunos artistas puntuales como Tego Calderón, Hector “El Father”, Julio Voltio, Calle 13…

¿Qué te interesa más del reggaetón? El ritmo bailable, como movimiento, las letras…

Me interesan los artistas que me gustan… no sé. Algunas canciones, algunas letras. ¿Me estás preguntando qué me interesa de ellos?

No. Del género en general.

Bueno, estos artistas que te digo. ¿Querés saber qué me parece bueno de ellos? ¿Esa es la pregunta?

No. ¿Cómo ves a un género caribeño muy bailable que hoy es universal y suena fuerte tanto en los barrios más bajos como en los boliches más caretas?

Bueno, eso. Vos ya lo sabés.

Pero quiero saber cuál es tu mirada sobre ese fenómeno.

Como fenómeno, a mí me gusta. Me parece muy bueno. No sé.

Te lo pregunto porque te acercaste a la cumbia en una época en la que el rock era muy prejuicioso con la cumbia. Hoy ya hay un acercamiento claro. Y ese lugar de “género paria” hoy lo ocupa el reggaetón.

Yo veo que el reggaetón gusta bastante en todo el mundo ya, ¿o no? Me parece que es un género que se sostuvo con mucho éxito.

Bueno, ya que estamos con fenómenos masivos, ¿creés que Forever Together puede sonar tanto como International Love?

A mí me gustaría mucho conseguir eso y más también, pero tampoco puedo adivinar qué va a pasar con el disco. Yo lo hice con ese objetivo. Quiero gustarle cada vez más a la gente.

¿Cómo ves tu carrera? Me parece que recorriste un camino gradual hacia lo popular. Primero vino lo más oscuro de Todos Tus Muertos, el hit Gente que no, el éxito de Dale aborigen… Y tu carrera solista siguió más o menos esos pasos: del soundsystem pasaste a Trabajo de hormiga, y llegaste hasta International Love, que sonó por todos lados.

Sí, puede ser. Pero yo no hago ese tipo de análisis, no estoy para eso. Yo hago la música, como un pintor pinta un cuadro. Ese tipo de análisis puedo hacerlo sólo desde mi precariedad y mi falta de objetividad. Siempre que hice canciones fue para que le gusten a la gente. Desde 2000, cuando me largué como solista, hasta ahora, creo que me di todos los gustos como músico. Y sentí la necesidad de sonar más y de llegar a nuevos públicos. Esa necesidad se convirtió en un objetivo y de a poco creo que es algo que voy logrando.

Ya que hablás de tus diez años como solista, ¿qué balance hacés de todo este tiempo? Tu carrera cambió muchísimo desde los primeros discos autogestionados a esta etapa donde te edita un sello grande.

Sí. Por suerte los discos de ahora empezaron a sonar mucho más. Y por suerte la gente también se interesa mucho más ahora. Me siento muy cómodo así. Estoy contento. Por supuesto que uno siempre quiere más y le gusta seguir avanzando.

En este disco, al mismo tiempo, hablás de amor y de diferencias sociales en canciones con melodías muy radiales. ¿Es intencional la mezcla de todo eso?

Siempre busco que las canciones le gusten a la gente. Las letras me van saliendo así. Yo elijo un tema sobre el que escribir y después las voy haciendo. Me planteo sobre qué escribir y después soy espontáneo.

Forever Together tiene todavía más auto-tune que International Love. ¿Por qué quisiste profundizar en eso? En Argentina no es tan común…

Es lo que se usa en el reggae de hoy. A los productores les gusta porque ese es el sonido de hoy. Hay mil artistas que lo usan.

Pero acá no es tan común.

Eso puede ser, sí. A mí me gusta. No sé si lo volveré a usar. Cada momento tiene sus distintos efectos disponibles y si vos querés, los agarrás. A mí me gusta cómo suena. ¿Por qué?

Me llamó la atención. Me parece que es atractivo, pero…

¿Pero qué?

Pero me resulta raro escuchar tu voz distorsionada con tu manera particular de rimar. Sobre todo porque no estamos acostumbrados a escucharlo en castellano. ¿Vos cómo lo ves?

Qué sé yo. A mí me gusta mucho cómo queda y le doy para adelante. Más allá de eso, no me planteo mucho el por qué. Para eso ahí está usted, ¿no? Para profundizar en el planteo…

Antes hablamos de tu desencanto con el rock, ahora…

A mí me gusta ver la música sin apellido. Vos decís que lo mío es reggae, pero la música es música. Y recién después existen los géneros. Desde mi punto de vista, el reggae avanzó un par de puestos en los últimos años si se lo compara con el rock. Y eso es muy lindo para mí.

En algún momento fuiste muy militante con la religión. Sin embargo, hace un tiempo que ya casi no hablás de religión, algo que hoy es muy común.

¿Quién habla de religión?

Por ejemplo, Dread Mar I.

¿Y qué dice?

¿Vos lo escuchaste?

Un par de veces.

Habla casi todo el tiempo de amor y religión.

¿De Selassie I o de qué? ¿Es evangelista?

Para mí es clarísimo que es evangelista pero, más allá de la diferencia en las religiones, yo quería preguntarte a vos.

Ah, pero sí hay diferencias. Yo no soy evangelista.

Ya lo sé, yo quería preguntarte por qué vos…

Bueno, pero esa es una diferencia, eh.

Pero quiero saber por qué ya no cantás sobre religión.

Qué sé yo. Hay muchas canciones donde hablo de este tema que me preguntás. Si vos escuchás otros discos como Selassie I Dios Todopoderoso (01), Cabeza negra (01), Repatriación (01), Brillando por Negus (02), Amlak (03)…Tenés como diez discos con quince canciones cada uno donde ya me explayé a diestra y siniestra. Me parece que ahí está todo lo que tenía que decir sobre este tema. Esto no quiere decir que el día de mañana no vuelva a hablar de un tema o del otro. Viste cómo es la música… Las letras son como los colores de la paleta de un pintor, que puede cambiar el estilo, volver a usar un color o modificarlo. Pero yo nunca te voy a hablar desde un punto de vista evangelista. Eso olvidate.

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Forever Together (Subterrannia)