29/05/12 Sociedad
Janie Bryant y el vestuario de Mad Men

El fenómeno Mad Men traspasa pantallas para influenciar con su estilo las últimas colecciones de moda. Mientras Janie Bryant, vestuarista de la serie, se vuelve la última gurú del estilo impoluto de los primeros años 60, el imperio de lo retro ataca de nuevo. Y vende millones. / Por Ana Wajszczuk
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“Te merecés lo mejor de la vida: el mejor trabajo, el mejor ambiente, el mejor sueldo, los mejores contactos.” La frase era un aviso publicitario de los años 50 que resume bien las aspiraciones de las decenas de secretarias y jóvenes profesionales que recorrían la Madison Avenue en Nueva York e inundaban las editoriales, las agencias de publicidad y otros trabajos glamorosos para la época. Ronna Jaffe, una de esas veinteañeras en ascenso, lo convirtió en el epígrafe de Lo mejor de la vida, una novela proto Sex & the City que se convirtió en best-seller en 1958, retratando el mundo profesional que hoy vemos en el último culto televisivo a nivel global: Mad Men. La serie, que está empezando su quinta temporada, comienza el mismo año en que Jaffe salta a las grandes ligas: de hecho en uno de sus primeros capítulos vemos a Don Draper leyendo Lo mejor de la vida, tratando de entender qué es lo que quieren esas hordas de jovencitas con faldas plato y anteojos de montura que revolotean por los pasillos de su agencia de publicidad. Tal vez en esa frase –querer lo mejor de la vida capitalista moderna– exista una clave para entender por qué el fenómeno del “estilo Mad Men” traspasó la pantalla para convertir a los años justo antes de la explosión de la contracultura en moda. ¿Una suerte de nostalgia, tal vez, por un mundo formal y ordenado, en plena pujanza económica, que estaba a punto de cambiar para siempre? En esa época, en el mundo del trabajo, la formalidad en el vestir todavía no se había quebrado. Los hombres llevaban trajes de tres piezas y era inimaginable salir de casa sin sombrero. Las mujeres llevaban bajo los vestidos un laborioso equipo de medias, ligueros y corpiños en forma de corsés. Un vestuario que desde el inicio de la serie en 2007 viene contagiando colecciones, desde los guiños all-american de Tommy Hilfiger a una nada sutil Mad Men Collection creada por Banana Republic junto a Janie Bryant, vestuarista de la serie convertida en estrella, que junto a su equipo crea para cada temporada unos setenta modelos completos para los personajes principales y unos doscientos para los extras. Su libro The Fashion File, donde revela algunos secretos del vestuario de la serie y da consejos sobre cómo vestirse con un toque vintage, fue un éxito de ventas en los Estados Unidos, y en la colección que creó y ya lleva dos temporadas abundaron los detalles en trajes de hombre entallados y vestidos a la cintura que vemos en la serie. Tom Ford con su colección de anteojos, Michael Kors, las carteras de Nina Ricci, Prada, John Galliano: todos se subieron a la calesita retro. Incluso los clásicos sastres Brook & Brothers pusieron a la venta un traje inspirado en Don Draper. No es nuevo que la televisión –que se populariza justamente en la época de Mad Men, en pleno apogeo de la “sociedad de masas”, como otro artículo de lo mejor de la vida– influya tanto en el vestuario como para que su repercusión agote un par de zapatos o una colección X de vestidos. Viene sucediendo desde la época del little black dress de Audrey Hepburn, por citar un caso, hasta con los looks de las chicas de la serie Gossip Girl hoy; y ya otras vestuaristas, como Patricia Field de Sex & the City saltaron a la fama después de que los estilos creados para una serie resultaran en miles de adoradores. Lo que el crítico cultural Simon Reynolds llama “retromanía” en su último libro, la popularización de lo vintage como último grito de la moda –y de la música, y de las series que miramos–, el impulso de buscar lo nuevo en lo viejo, es tal vez el signo de tiempos tan acelerados como secretamente conservadores, donde lo mejor de la vida parece haber quedado atrás, cargado de historia, colgado de una percha.
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ENTREVISTA > Desde diseñadores como Marc Jacobs a celebridades como la actriz Anne Hathaway, todos elogian el estilo que creaste para los personajes de Mad Men. ¿Por qué te parece que generó tendencia en la moda?
Janie Bryant: El diseño de vestuario de Mad Men y en general la moda de los años 60 tiene tanta clase y suntuosidad que inspiró a la gente a vestirse elegantemente otra vez. Las prendas tienen un diseño hermoso, un calce perfecto, se usan con la ropa interior apropiada para que se luzcan. Creo que la gente ha reconocido la belleza de ese período y están adoptando estos estilos de época como parte de la moda de hoy en día.
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“Mi trabajo como diseñadora de vestuario es contar la historia de un personaje a través de su ropa. Me inspiro en el guión, en el personaje, en la moda de época. Hago mucha investigación en catálogos de moda.”
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¿Qué significa para vos el concepto de vintage?
Cuando pienso en algo vintage, pienso en ropa de un tiempo que ya pasó, pero que no perdió su luminosidad. Imagino texturas hermosas y telas que pueden ser diferentes a las que vemos en las tiendas de moda de hoy, pero no obstante son piezas que uno puede usar para crear un look único.
¿En qué te inspirás para crear el vestuario de Mad Men? Esta temporada arranca en 1966, asumimos que los personajes van a tener grandes cambios en su personalidad y por ende en su ropa…
Mi trabajo como diseñadora de vestuario es contar la historia de un personaje a través de su ropa. Me inspiro en el guión, en el personaje, en la moda de época. Hago mucha investigación en catálogos de moda, revistas como Time, Good Housekeeping y Ladies’ Home Journal, avisos publicitarios de los años 50 y 60, películas… Pero no quiero revelar ningún secreto de lo que hay para cada personaje y su ropa en esta temporada.
¿Tuviste alguna inspiración particular en el rock para esta temporada? ¿Vamos a ver a Don Draper convertido en un Mick Jagger?
Bueno… Don Draper ya es un rockstar, ¿o no?
¿Qué consejos nos podés dar de lo que aprendiste creando la moda de Mad Men?
Mirá, tanto si estoy trabajando para Mad Men o en colecciones modernas, siempre estoy muy cerca del personaje o de la persona para la cual estoy diseñando para crear la prenda que mejor le calce. Tanto trabajando en esta serie como para un proyecto anterior, Deadwood, aprendí algo fundamental: la importancia de la ropa interior. Soy fan de los corpiños tipo corsé y de las fajas, ¡tienen un poder increíble para modelar la ropa que nos ponemos encima!
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